JUGABILIDAD - Lego Indiana Jones: La Trilogía Original -
Llegamos al aspecto central y es que si hay un sistema que justifica una valoración por aparte de este juego multiplataforma, es sin lugar a duda la que tenemos en la “doble pantalla” de Nintendo. Realmente la experiencia es distinta en muchos aspectos y eso se nota desde el primer momento.
Al comenzar nos encontramos en la Universidad y no iniciando la primera aventura como en las otras versiones, aunque a la postre tendremos que comenzar desde ahí pues todo lo demás estará bloqueado.
Ya puestos en la misión iremos descubriendo que el avance es bien distinto, los puzles serán más contantes así como el trabajo cooperativo (aunque en ambos casos será mucho más fácil); el uso del lápiz será permanente aunque no tan obligatorio como podría parecer.
Por dar un ejemplo, si vamos a utilizar el látigo del doctor Jones, veremos como en la pantalla inferior se dibuja este, de modo que tendremos que “bordearlo” con el lápiz para que indiana se agarre del mismo y vaya al otro lado del escenario. De manera similar sucederá con los aditamentos de los demás personajes (como con la pala)
El uso del lápiz táctil no resulta tan intuitivo que digamos, de hecho después de un rato comienza a desesperar por lo repetitivo del asunto. Seguramente los desarrolladores también lo advirtieron y nos han dejado la opción de activarlos con tan solo oprimir un botón del mando en vez de usar el lápiz (mucho más simple y efectivo a la vez).
Si bien podemos llegar a prescindir del lápiz no sucede lo mismo con el micrófono, ya que habrá momentos en que tendremos que apagar fogatas o soplar embarcaciones con este. Su uso es sencillo pero le aporta variedad al desarrollo del juego.
P0or lo demás tenemos el modo de juego “libre” (donde podremos llevar la aventura con varios personajes) y el tradicional modo “historia”, solo que aquí los niveles se han simplificado muchísimo; tanto que podremos acabar el juego mucho más rápido.
DIVERSIÓN - Lego Indiana Jones: La Trilogía Original -
Ni la posibilidad de jugar con un colega le aporta mayor dificultad ni variedad a un juego que si bien es entretenido difícilmente llegará a divertir a un jugador relativamente adulto.
La razón tiene que ver con que su desarrollo termina siendo demasiado simple; la variedad de tareas por asumir no llega a enganchar; quizás los primeros niveles resulten entretenidos, pero pronto descubriremos que los cambios entre uno y otro no llegan a ser significativos.
Evidentemente ser fanático de la película o de las versiones que hace Lego con los juegos servirá para tomar una mejor valoración; pero eso no disimula el que el concepto jugable termina por ser demasiado elemental.