INTRODUCCIÓN - Ninja Gaiden Dragon Sword -
La primera entrega del Ninja más famoso de la industria es todo un símbolo de madurez, inteligencia y un movimiento que honra al Team Ninja liderado por el incombustible Tomonobu Itagaki.
Si reflexionamos sobre un Ninja Gaiden portátil, la primera plataforma que se nos ocurre es Playstation Portable. Por capacidades técnicas, por su sistema de control tradicional, por su público (concentrado desde los 14 a los 26 años) y en definitiva, porque de una forma u de otra, es la consola más afín a un juego clásico.
En este caso (y que ojalá, sirva de precedente) Team Ninja ha dado la vuelta a la tortilla: esta versión de Ninja Gaiden sería impensable en otra plataforma que no sea DS, por sus capacidades técnicas, su sistema de control y su público (escalable a prácticamente cualquier usuario). Han destruido la barrera que impedía crear títulos de estructura clásica (donde sólo Nintendo se ha atrevido con juegos como Zelda: Phantom Hourglass) y creado un juego original, sólido, difícil y espectacular.
Pero recordemos dónde ha nacido la saga y porqué tanta expectación ante esta entrega: El primer Ninja Gaiden, publicado en NES en 1988, fue un juego que marcó una generación, también porque el propio título estaba inspirado por la misma. Ninjas, Dragones, leyendas japonesas y mucha acción urbana, el título fue uno de los símbolos de NES, tanto que llevo a Tecmo a crear una trilogía (re-copilada y publicada años más tarde en SNES).
Tras 10 años donde la franquicia parecía haber desaparecido, Team Ninja junto a Microsoft producen una entrega para Xbox, con un apartado técnico incomparable a cualquier otro juego de pasada generación (incluso 4 años más tarde el juego sigue luciendo como pocos títulos de nueva era han logrado).
Esta entrega significa la vuelta a Nintendo (momentáneamente, puesto que Ryu Hayabusa volverá a Xbox 360 con una ansiada segunda entrega) y todo un punto de inflexión en el catálogo de Nintendo DS.