INTRODUCCIÓN - Teenage Zombies -
En plena fiebre por los muertos vivientes, nos llega este plataformas 2D protagonizado por tres de ellos. Sin embargo, en esta ocasión no vamos a ver chorros de sangre, personas destripadas o cabezas aplastadas con palancas. Teenage Zombies es un juego al más puro estilo de una serie de dibujos animados infantiles (aunque se nos presente como un comic, hablaremos de ello más adelante), pero que aun así consigue recrear un ambiente propio de viejas películas de terror y serie B, eso sí, con mucho humor.
El argumento es tan sencillo como original. Una raza de cerebros alienígenas que vuelan, lanzan rayos, y controlan mentalmente a los humanos, llega a la Tierra para invadirla, bajo el mando del malvado Gran Cerebro. Nadie es capaz de detenerlos, ¿nadie? En este punto más de uno se habrá dado cuenta ya (sobre todo si ha visto pelis como “El Regreso de los Muertos Vivientes”, por aquello de “cereeebrooos”) que no puede haber mejor elección para acabar con una invasión de sesos voladores que unos zombis ávidos de masticar su carne. Exacto, en este juego los zombis no son los malos, sino los héroes de la historia, a los que por supuesto nosotros controlamos.
Así, por culpa de los propios cerebros voladores (no se nos explica exactamente por qué, pero tampoco es que importe) vuelven a la vida tres zombis adolescentes, que van a hacérselo pasar mal a Gran Cerebro y a sus cohortes. Estos zombis son Finnigan “Fins” Magee, un chico con tentáculos en la espalda y problemas de sobrepeso; Lori “Zurda” López, una chica a la que le falta un brazo, pero que puede estirar los tendones del otro para sujetarse a las cornisas; y Zack “Half-Pipe” Boyd, un chico sin piernas pero con un monopatín muy útil.
Cada uno de los zombis tiene sus propias habilidades únicas, que habrá que usar en un momento u otro para avanzar en este divertido plataformas con ligerísimos toques de aventura, el cual incluye además una serie de minijuegos que casi requerirían un análisis por sí solos.