INTRODUCCIÓN - Final Fantasy Crystal Chronicles: Ring of Fates -
Magicita, Clavates, Yunkes y muchos más nombres volverán a penetrar a nuestro ser gracias al retorno de el Final Fantasy con combates en tiempo real, Crystal Chronicles.
Fue en el año 2.003 cuando
Square-Enix dio vida a Final Fantasy Crystal Chronicles de Nintendo Gamecube, un juego que supondría el inicio de una nueva saga
spin-off de su mundialmente conocida franquicia
Final Fantasy. Pero más allá de esta obviedad, mucho más significado tenía ese título, y es que suponía la “vuelta a casa” de la franquicia, si más no al terreno de los sistemas de sobremesa de
Nintendo, los cuales no veían un Final Fantasy desde la sexta entrega de este que fue lanzado en exclusiva para Super Nintendo. Además de eso, este primer Cystal Chronicles suponía toda una revolución, adoptándose por primera vez en un Final Fantasy el sistema de combates en tiempo real, además de apoyar parte de sus encantos en un prometedor juego multijugador a través del modo historia.
Con este amplio contexto, llega a
Nintendo DS un nuevo capítulo de esta saga (lejos de tratarse de una secuela puramente) que mantiene parte de las características del original aunque muchas de ellas simplificándolas, ya sea para bien o para mal. Así pues, aquí las nuevas ideas han dejado paso a un juego que bebe mucho de los
RPG clásicos aunque manteniendo esa magia que tuvo en su día su pariente de Gamecube.
Historia
Tras la muerte de su madre,
Yuri y
Chelinka viven junto a su querido padre quien ya de bien jóvenes les empieza a enseñar la fuerza de la energía y la magia. Esto último sobretodo a Chelinka, una niña con un gran poder mágico el cual bebe directamente de un curioso cristal que siempre lleva junto a ella. Por su parte, Yuri tiene dotes de aventurero espadachín, aunque cuando esta junto a su hermana sus poderes (al igual que los de ella) toman un sentido más profundo. Esta relación entre hermanos será de gran importancia a lo largo de toda la trama del juego.
Pero no están solos estos pequeñajos, y es que en la chata aldea que viven comparten lazos con otros personajes de diferentes razas (las mismas que vimos en 2.003) como los
Liltis (con apariencia joven pese a llegar a su madurez), los
Yukes (excelentes magos) y los
Selkis (muy habilidosos físicamente y con gran destreza manos en un arco), además de los
Clavate, raza muy equilibrada a la que pertenecen nuestros dos amigos. Con todos estos personajes en escena, lo que se potenciará sobretodo es la jugabilidad, pues, la historia será bastante plana y típica, estando ligeramente decorada pero centrándose mucho en el propósito de los chicos... ¿Qué cuál es? Pues hacer-se fuertes para lograr acabar con el mal y, de paso, saber más sobre su pasado y el de su familia.