JUGABILIDAD - Advance Wars: Dark Conflict -
La saga avanza sin muchas novedades en el aspecto jugable, principalmente destacan novedades. La base continúa siendo la siguiente: tienes un ejército, de más o menos unidades dependiendo la misión o cómo configures la partida y podrás crear tropas, unidades de infantería pesada, etc. Moveremos nuestras unidades por el escenario, pudiendo conquistar edificios o atacar al rival. Cuando acabamos de mover a todas nuestras tropas o veamos oportuno, finalizará nuestro turno y le tocará al rival o a la CPU.
Cada unidad tendrá varias acciones que realizar, dependiendo de sus características (avanzar más o menos casillas, atacar a un tipo u otro de objetivos, infringir más o menos daño dependiendo de la posición etc.).
Aunque la mecánica pueda parecer sencilla, a partir de la cuarta o quinta misión del modo campaña, equivocarse al mover una unidad puede ser absolutamente crucial para el resto de la misión. El “timing” contra los rivales sigue estando tan medido, exigente y milimétrico como en las precuelas, eso sí, la brillante curva de dificultad nos irá aleccionando a base de derrotas. Reconocer nuestros errores es la clave para aprender y progresar en uno de los juegos más inteligentes del catálogo de juegos de estrategia táctica publicados en la portátil.
Una de las mejoras de esta edición será un aspecto heredado de los juegos de rol: la subida de nivel de nuestras unidades mediante la experiencia adquirida en el campo de batalla. Podrán “ascender” hasta tres veces, llegando a ser cruciales en algún punto de la batalla si están en su estado potencial máximo.
Como era previsible, se ha incrementado el número de unidades (por ejemplo la motorizada) o refinado algunos desequilibrios de su predecesor, respectivo a estadísticas, precios de las unidades o los especiales (devastadores y que desvirtuaban la estrategia en algunas ocasiones). En definitiva, el refinamiento inteligente de la saga portátil de estrategia por excelencia.
DIVERSIÓN - Advance Wars: Dark Conflict -
Terminar el modo campaña de Advance Wars Dark Conflict puede llevarnos más de 40 horas si pretendemos lograr superar todas las misiones en rango S+. Sin duda, con los datos en la mano, prácticamente triplica la duración de cualquier juego del catálogo de la consola, gracias a su increíble profundidad y altísima dificultad (sólo apto para los más pacientes y concienzudos).
Existe también un modo de partida libre, donde podremos jugar en mapas clásicos o creados por nosotros mismos, simplificando la anterior entrega y eliminando los modos desafío o combate. Ahora podremos elegir las normas, ya sea con amigos o contra la computadora, en definitiva, para alargar la duración del juego hasta prácticamente el infinito si contamos con amigos con los que poder jugar y que comprendan las pretensiones del juego.
La gran novedad de esta entrega, el modo Wi-Fi, no decepciona en ningún aspecto. Tendremos que utilizar códigos de amigo sí, pero es la única traba real en este insuperable modo en red. Podremos descargar mapas de otros jugadores (incluso podremos calificarlos), combatir contra amigos, chat con voz o seleccionar parámetros varios de la partida. Si jugamos contra gente de todo el mundo, el escenario y las características serán aleatorias, pero no deja de se retante ni interesante.